29/09/2016

EL triunvirato de los Strauch

EL TRIUNVIRATO DE LOS STRAUCH

El libro VIVEN, escrito por Piers Paul Read, es el documento más fehaciente de la odisea vivida en la Cordillera de los Andes. Read terminó de escribir este libro en 1973; es decir, a sólo un año de producido el accidente y valiéndose de los testimonios -aún frescos- de los 16 supervivientes.

El autor se ocupó de dimensionar el rol que le cupo a lo que él denomina: "El triunvirato de los primos Strauch", integrado por Adolfo (Fito), Eduardo y Daniel, quienes asumieron el liderazgo del grupo cuando a causa del alud muere Marcelo Pérez, que era hasta entonces el capitán del equipo Old Christians y consecuentemente, el líder natural.

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Se han seleccionado algunos párrafos del libro VIVEN, de manera aleatoria, en los que se refleja la importancia del triunvirato en esa "nueva sociedad" que logró salir con vida de la Cordillera de los Andes:

"Los tres que gobernaban esta pequeña comunidad, Eduardo y Fito Strauch, junto a Daniel Fernández, no eran considerados individualmente, muy diferentes a los demás. Dominaban el grupo en virtud de la fuerza nacida de su unión".

"Aunque a Eduardo Strauch lo apodaban "el Alemán", tenía en muchos aspectos, menos características alemanas que sus primos. Se parecía más a su madre, de la familia de los Urioste, y era menos corpulento que Fito. Su apariencia era distinguida y sus ademanes muy personales. Era el más culto de los diecinueve "quizá porque había viajado por Europa-, y también el que poseía una mentalidad más abierta. En general conservaba la calma, pero, en algunas ocasiones, se mostraba iracundo en extremo."

"Los expedicionarios no eran los líderes del grupo, sino una casta aparte, separada de los demás por sus privilegios y preocupaciones. Posiblemente hubieran llegado a constituir una oligarquía si los poderes no hubieran sido frenados por el triunvirato de los primos Strauch. De todos los subgrupos de amigos o parientes que habían existido antes de la avalancha, el suyo fue el único que permaneció intacto."

"El sistema que habían implantado funcionaba bastante bien. Existían ventajas e inconvenientes, como en la Constitución de los Estados Unidos, y así, los Strauch con sus ayudantes limitaban el poder de los expedicionarios, y los expedicionarios limitaban el de los Strauch. Ambos grupos se respetaban recíprocamente y los dos actuaban con el consentimiento tácito de los diecinueve."

"La intimidad de las relaciones entre Fito Strauch, Eduardo Strauch y Daniel Fernández les daba una ventaja sobre los demás, pues soportaban mejor el sufrimiento, no físico sino mental, causado por el aislamiento a que se veían sometidos en las montañas."

"Cortar carne de sus amigos muertos era la más difícil y desagradable de las tareas que habían de realizar. Lo hicieron Fito, Eduardo y Daniel Fernández (...)."

"La carne estaba estrictamente racionada, tarea que también realizaban los Strauch y Daniel Fernández. La ración básica fue estipulada en una cantidad que podía pesar unos cien gramos, pero se acordó que quienes trabajaban podían comer algo más, por el desgaste de energías debido al ejercicio, y los expedicionarios casi tanto como quisieran (...)."

"Hablaban de cualquier cosa, excepto de sus hogares y familias. Pero la tarde del 20 de diciembre, mientras que los Strauch y Daniel Fernández esperaban a que oscureciera como era habitual, no pudieron evitar el recuerdo de las Navidades anteriores en las que tan felices habían sido. La sangre alemana que corría por sus venas hacía particularmente intolerable a los tres la idea de que estas fiestas pudieran ser lo mismo en su ausencia. Y por primera vez en mucho tiempo, las lágrimas corrieron por las mejillas no sólo de Eduardo y Daniel, sino también de Fito."

Párrafos extraídos del libro VIVEN, de Piers Paul Read, publicado en 1974 que fue traducido a numerosos idiomas y es reeditado permanentemente desde su lanzamiento.